La manta térmica es un tratamiento corporal que utiliza calor controlado para estimular la sudoración, mejorar la circulación y favorecer la relajación, potenciando otros tratamientos estéticos.

La manta térmica es un tratamiento corporal que utiliza calor controlado para estimular la sudoración, mejorar la circulación y favorecer la relajación, potenciando otros tratamientos estéticos.
La manta térmica es un tratamiento corporal de aplicación completa que utiliza calor controlado para estimular la sudoración, activar la circulación y favorecer la relajación muscular. Su uso ayuda a disminuir la sensación de hinchazón, mejorar la elasticidad de los tejidos y potenciar tratamientos reductivos y detox.
Es un procedimiento cómodo y adaptable a la tolerancia de cada persona, ideal como tratamiento único o como preparación previa para masajes reductivos, maderoterapia, carboxiterapia u otras terapias corporales. Además de sus beneficios estéticos, entrega una profunda sensación de bienestar y descanso corporal.
La manta térmica es una excelente opción para quienes desean apoyar tratamientos corporales y mejorar la sensación de bienestar de forma relajante y no invasiva. Utiliza calor controlado para favorecer la sudoración, activar la circulación y preparar el cuerpo para otros procedimientos estéticos, adaptándose siempre a la tolerancia y necesidades de cada persona.
Se utiliza para estimular la sudoración, mejorar la circulación, favorecer la relajación muscular y potenciar tratamientos reductivos o detox.
Se aplica como tratamiento corporal completo, en modo envolvente, abarcando todo el cuerpo.
Ayuda a reducir la sensación de hinchazón, mejora la elasticidad de los tejidos, favorece la circulación periférica y aporta una profunda sensación de bienestar.
La duración aproximada es de 25 a 35 minutos, dependiendo de la tolerancia de cada persona.
Puede realizarse de forma individual o como complemento ideal para tratamientos como masajes reductivos, maderoterapia, carboxiterapia o envolturas corporales.
Se recomienda hidratarse adecuadamente y evitar cambios bruscos de temperatura inmediatamente después del tratamiento.
Es apto para la mayoría de las personas. La tolerancia al calor se evalúa previamente para asegurar una experiencia cómoda y segura.